Dispositivos para la administración de fármacos

SISTEMAS DE INHALACIÓN. Comprenden los aerosoles presurizados, las cámaras de inhalación y los inhaladores de polvo seco. Muchos pacientes pueden utilizar un aerosol presurizado pero algunos, sobre todo ancianos y niños pequeños, encuentran dificultades en su uso. Las cámaras espaciadoras (de inhalación) (v. más adelante) resultan útiles en estos casos porque no necesitan ninguna coordinación entre la pulsación y la inhalación y son eficaces incluso en niños menores de 5 años. La alternativa son los inhaladores activados por la respiración o los inhaladores de polvo seco (que se activan con la inhalación del paciente), pero no parecen tan adecuados para los niños pequeños. Al cambiar de un aerosol presurizado a un inhalador de polvo seco, los pacientes pueden notar a faltar la sensación en la boca y la garganta asociada con cada aplicación. También es posible que aparezca tos.

Se deben dar instrucciones claras al paciente sobre el uso del inhalador; conviene comprobar que el inhalador sigue usándose correctamente porque una técnica de inhalación inadecuada puede confundirse con una falta de respuesta al fármaco.

Directriz NICE (dispositivos de inhalación para niños con asma crónica)

El National Institute for Health and Clinical Excellence recomienda que la elección del inhalador y de la cámara espaciadora se base en las necesidades del niño y en su capacidad para adoptar y mantener una técnica eficaz, así como en la probabilidad de que cumpla correctamente el tratamiento; sólo entonces se tendrá en cuenta el precio.

Niños menores de 5 años:

• El tratamiento con corticosteroides y broncodilatadores se debería administrar normalmente con un inhalador dosificador presurizado y una cámara espaciadora, con mascarilla si es necesario.

• Si esta técnica no surte efecto, y dependiendo del estado del niño, se podrá optar por la nebulización o, si el niño es mayor de 3 años, por un inhalador de polvo seco [no obstante, véase Sistemas de inhalación antes].

Niños de 5 a 15 años:

• El tratamiento con corticosteroides se debería administrar normalmente con un inhalador dosificador presurizado y una cámara espaciadora.

• Los niños y sus cuidadores deberán recibir entrenamiento sobre el uso del dispositivo elegido; por lo menos cada año, se revisará la idoneidad del dispositivo. Se vigilarán constantemente la técnica de inhalación y el cumplimiento terapéutico.

ESPACIADORES (CÁMARAS de inhalación). No se necesita coordinar la pulsación del inhalador dosificador presurizado con la inhalación. Las cámaras reducen la velocidad del aerosol y su impacto sobre la orofaringe. Además, el propelente se evapora durante más tiempo, por lo que se inhalarán y depositarán en los pulmones una mayor proporción de partículas. El tamaño del espaciador reviste importancia; los más eficaces son los de mayor tamaño con una válvula unidireccional (Nebuhaler, Volumatic). Las cámaras espaciadoras resultan especialmente útiles en los siguientes casos: pacientes que no dominan la técnica de inhalación, niños, pacientes que precisan dosis elevadas, pacientes con asma nocturna, y pacientes con propensión a la candidiasis con la inhalación de corticoides. Conviene prescribir un espaciador compatible con el inhalador dosificador.
USO Y CUIDADO DE LAS CÁMARAS de inhalación. La inhalación desde el dispositivo espaciador deberá hacerse lo antes posible después de la pulsación, ya que el aerosol del fármaco tiene una vida muy corta; se recomienda una sola pulsación para cada dosis. La aspiración periódica es tan efectiva como la aspiración única. El dispositivo se debería limpiar una vez al mes, lavándolo con un detergente suave y dejándolo secar al aire; debe enjuagarse el detergente de la boquilla antes de su uso. No debe limpiarse con mayor frecuencia para evitar las cargas electrostáticas que pueden afectar a la liberación del fármaco. Cada 6-12 meses se debería cambiar el espaciador.
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