Antipsicóticos atípicos

Los antipsicóticos «atípicos» amisulprida, aripiprazol, clozapina, olanzapina, quetiapina, risperidona y zotepina probablemente sean mejor tolerados que los demás antipsicóticos; quizá, los síntomas extrapiramidales resulten menos frecuentes que con los antipsicóticos más antiguos.

El aripiprazol, la clozapina, la olanzapina, la quetiapina y el sertindol provocan poca o ninguna elevación de prolactina; cuando se cambia el tratamiento con otro antipsicótico, el descenso de la prolactina puede mejorar la fertilidad.

Guía NICE (antipsicóticos atípicos en la esquizofrenia). NICE ha recomendado (junio de 2002) lo siguiente:

• Los antipsicóticos atípicos (amisulprida, olanzapina, quetiapina, risperidona y zotepina) deben valorarse como tratamiento de primera línea de la esquizofrenia recién diagnosticada.

• El antipsicótico atípico se considera la medida más idónea de tratamiento del episodio esquizofrénico agudo cuando no es factible conversar con el sujeto.

• El antipsicótico atípico debe valorarse ante todo sujeto que sufra efectos adversos inadmisibles con algún antipsicótico convencional.

• El antipsicótico atípico se planteará ante una recaída de síntomas que previamente no se hubieran controlado de manera adecuada.

• No es necesario cambiar a un antipsicótico atípico si el antipsicótico convencional controla suficientemente los síntomas y el sujeto no padece efectos adversos inadmisibles.

• La clozapina debe iniciarse cuando la esquizofrenia no se controle suficientemente a pesar del uso secuencial de dos o más antipsicóticos (uno de ellos debe ser un antipsicótico atípico), aplicados cada uno durante al menos 6-8 sem.

La clozapina está autorizada para tratar la esquizofrenia, pero sólo de los pacientes sin respuesta o con intolerancia a los antipsicóticos convencionales. Puede ocasionar agranulocitosis y su uso se restringe a los pacientes registrados en el servicio de vigilancia de pacientes en tratamiento con Leponex (v. Especialidades, más adelante).

Información de la Agencia Española de Medicamentos sobre antipsicóticos atípicos e ictus en pacientes con demencia:

• Los ensayos clínicos realizados en estos pacientes con olanzapina no han demostrado eficacia, mostrando sin embargo un incremento de mortalidad y de riesgo de accidente cerebrovascular en los pacientes tratados con olanzapina respecto a los que recibieron placebo. La olanzapina no tiene la indicación autorizada para el tratamiento de psicosis o trastornos de conducta asociados a demencia, por lo que no debe de utilizarse en estos pacientes (v. nota informativa de la Agencia en www.agemed.es/alertas).

• En ensayos clínicos controlados, la risperidona ha mostrado eficacia en el tratamiento de este tipo de pacientes, sin embargo se asoció un incremento del riesgo de episodios isquémicos cerebrales a la administración de risperidona. La risperidona está autorizada para el tratamiento de cuadros de agresividad graves o síntomas psicóticos severos que no responden a medidas no farmacológicas, en los que se han descartado otras etiologías. El tratamiento debe ser lo más corto posible con valoración periódica de la necesidad del mismo (v. nota informativa de la Agencia en www.agemed.es/alertas).

El sertindol se ha reintroducido tras una suspensión previa de este fármaco debido al riesgo de arritmias; su uso se restringe a los pacientes reclutados en los estudios clínicos que manifiestan intolerancia, por lo menos, a otro antipsicótico

PRECAUCIONES Y CONTRAINDICACIONES. Aunque los antipsicóticos atípicos no se han asociado, por regla general, con una prolongación del intervalo QT con repercusiones clínicas, se deben administrar con cautela si se prescriben junto con otros fármacos que aumentan el intervalo QT. Los antipsicóticos atípicos deben usarse con prudencia ante pacientes con enfermedades cerebrovasculares o antecedentes de epilepsia y con precaución en los ancianos; interacciones: apéndice 1 (Antipsicóticos).

En España, la prescripción de antipsicóticos atípicos en pacientes mayores de 75 años requiere validación sanitaria (visado).

CONDUCCIÓN. Los antipsicóticos atípicos pueden influir en el rendimiento de tareas que exijan pericia (p. ej., conducción de vehículos); potencian los efectos del alcohol.
ABSTINENCIA. La retirada de los antipsicóticos, tras un tratamiento prolongado, se debe efectuar siempre de manera gradual y con una vigilancia atenta para evitar el riesgo de síndromes de abstinencia aguda o recaídas tempranas.
EFECTOS ADVERSOS. Los efectos adversos de los antipsicóticos atípicos comprenden el aumento de peso, los mareos, la hipotensión postural (sobre todo durante el ajuste inicial de la dosis) que puede asociarse con síncope o taquicardia reflejos de algunos pacientes, los síntomas extrapiramidales (en general, leves y pasajeros, que responden al descenso de la dosis o a un antimuscarínico) y, a veces, la discinesia tardía tras el tratamiento prolongado (suspender la medicación cuando aparezcan los primeros signos). La hiperglucemia y, en ocasiones, la diabetes pueden ocurrir, sobre todo con la clozapina y la olanzapina; la monitorización del peso y de la glucosa plasmática permite detectar la hiperglucemia. Rara vez, se ha descrito el síndrome neuroléptico maligno.

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