Antimuscarínicos

Los antimuscarínicos (antes denominados «anticolinérgicos») reducen la motilidad intestinal. Se usan para el tratamiento del síndrome del intestino irritable y la enfermedad diverticular. Sin embargo, no se ha establecido claramente su importancia y la respuesta es variable. Los antimuscarínicos también están indicados en casos de arritmias (sección 2.3.1), asma y enfermedades de las vías respiratorias (sección 3.1.2), cinetosis (sección 4.6), parkinsonismo (sección 4.9.2), incontinencia urinaria (sección 7.4.2), inducción de midriasis y cicloplejía (sección 11.5), premedicación (sección 15.1.3) y como antídoto para la intoxicación por organofosforados.

Entre los antimuscarínicos utilizados contra los espasmos del músculo liso gastrointestinal se encuentran las aminas terciarias sulfato de atropina e hidrocloruro de dicicloverina (hidrocloruro de diciclomina) y los compuestos de amonio cuaternario bromuro de propantelina y bromuro de butilescopolamina. Los compuestos de amonio cuaternario son menos liposolubles que la atropina por lo que no atraviesan tanto la barrera hematoencefálica; además, se absorben menos.

La acción antimuscarínica del hidrocloruro de dicicloverina es muy inferior a la de la atropina; por otro lado, puede ejercer cierta acción directa sobre el músculo liso. El bromuro de butilescopolamina está recomendado como antiespasmódico gastrointestinal, pero se absorbe poco; en forma de inyectable es útil en endoscopia y radiología. La atropina y los alcaloides de la belladona constituyen tratamientos obsoletos, ya que los efectos adversos atropínicos superan sus beneficios clínicos.

Precauciones. Los antimuscarínicos deben utilizarse con precaución en el síndrome de Down, en niños y en ancianos; también se han de usar con precaución en la enfermedad por reflujo gastroesofágico, diarrea, colitis ulcerosa, infarto agudo de miocardio, hipertensión, afecciones caracterizadas por taquicardia (como hipertiroidismo, insuficiencia cardíaca, cirugía cardíaca), fiebre, embarazo y lactancia y en individuos susceptibles de padecer glaucoma de ángulo estrecho. Interacciones: apéndice 1 (Antimuscarínicos).
Contraindicaciones. Los antimuscarínicos están contraindicados en la miastenia grave (pero pueden usarse para disminuir los efectos adversos muscarínicos de los anticolinesterásicos [sección 10.2.1]), íleo paralítico, estenosis pilórica e hipertrofia prostática.
Efectos adversos. Los efectos adversos de los antimuscarínicos son estreñimiento, bradicardia transitoria (seguida de taquicardia, palpitaciones y arritmias), reducción de la secreción bronquial, urgencia miccional y retención urinaria, dilatación pupilar y pérdida de acomodación, fotofobia, sequedad de boca, rubefacción y sequedad cutánea. Ocasionalmente aparecen confusión (especialmente, de los pacientes ancianos), náuseas, vómitos y mareos; en muy pocas ocasiones puede producirse glaucoma de ángulo estrecho.

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