1.9.4 Pancreatina

Los suplementos de pancreatina por vía oral están indicados para compensar la disminución o desaparición de la secreción exocrina de los pacientes con fibrosis quística, y después de pancreatectomía, gastrectomía total, o pancreatitis crónica. Facilitan la digestión de almidón, grasas y proteínas. Además la pancreatina puede ser necesaria si un tumor (p. ej., el cáncer pancreático) obstruye la secreción del páncreas.

Debido a su inactivación por el ácido gástrico, las preparaciones de pancreatina se tomarán prioritariamente con las comidas (o inmediatamente antes o después de las comidas). La secreción ácida gástrica se puede reducir administrando cimetidina o ranitidina 1 h antes (sección 1.3). El uso concurrente de antiácidos también reduce la acidez gástrica. Las preparaciones con recubrimiento entérico liberan una mayor concentración de enzima al duodeno (siempre que el contenido de la cápsula se ingiera entero sin masticar). Actualmente también existen preparados con mayor contenido (importante: v. advertencia del CSM del Reino Unido).

Dado que la pancreatina también se inactiva por el calor, se evitará su mezcla con líquidos o alimentos muy calientes; las mezclas resultantes no deben guardarse más de 1 h.

La dosis se ajustará según el volumen, número y consistencia de las heces, para lograr la mejoría de los pacientes; si se tiene el hábito de picar entre comidas, las dosis serán más frecuentes.

La pancreatina puede causar irritación de la piel perioral y la mucosa bucal si se retiene en la boca, y las dosis excesivas pueden provocar irritación perianal. Los efectos adversos más frecuentes son gastrointestinales, como náuseas, vómitos y molestias abdominales; la hiperuricemia y la hiperuricosuria se han asociado con dosis muy altas. Ocasionalmente se producen reacciones de hipersensibilidad, que pueden afectar a personas que manipulen el polvo.

Subsecciones

« Anterior | Siguiente»