Control crónico de la gota (tratamientos a largo plazo)

Las recidivas frecuentes de los ataques agudos de gota, la presencia de tofos o los signos de artritis gotosa crónica pueden exigir el inicio de un tratamiento a largo plazo («en el intervalo»). Para el control a largo plazo de la gota se puede reducir la formación de ácido úrico a partir de las purinas con el inhibidor de la xantinooxidasa, alopurinol, o bien utilizar el fármaco uricosúrico sulfinpirazona para incrementar la excreción de ácido úrico por la orina. El tratamiento se mantendrá indefinidamente para evitar futuros ataques de gota mediante la corrección de la hiperuricemia. La administración de estos fármacos no debe iniciarse nunca durante el episodio agudo; en general, se administran 2 o 3 sem después del ataque agudo. El inicio del tratamiento puede precipitar un episodio agudo, por lo que la colchicina o los analgésicos antiinflamatorios sólo deben utilizarse de forma profiláctica y se mantendrán durante al menos 1 mes después de corregida la hiperuricemia (en general, aproximadamente 3 meses de profilaxis). No obstante, si aparece un episodio agudo durante el tratamiento, se continuará el tratamiento con la misma dosis y se procederá al control del episodio agudo.

El alopurinol es un fármaco bien tolerado y muy difundido. Resulta extraordinariamente útil para los pacientes con insuficiencia renal o cálculos de urato que no pueden tomar preparados uricosúricos. No está indicado para el tratamiento de la hiperuricemia asintomática. En general, se aplica 1 vez al día, puesto que el metabolito activo del alopurinol posee una semivida de eliminación prolongada; sin embargo, las dosis mayores de 300 mg/día deben fraccionarse. A veces produce erupción.

La sulfinpirazona puede emplearse en lugar del alopurinol o combinado con él en casos resistentes al tratamiento.

El probenecid es un uricosúrico utilizado para evitar la nefrotoxicidad que se asocia al uso de cidofovir (sección 5.3.2.2).

Los fármacos uricosúricos pueden cristalizar el ácido úrico de la orina y es importante garantizar una diuresis adecuada, sobre todo en las primeras semanas del tratamiento. Como precaución añadida, puede alcalinizarse la orina.

El ácido acetilsalicílico y los salicilatos antagonizan la acción uricosúrica; no antagonizan el alopurinol, pero no están indicados en la gota.

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