11.1 Administración ocular de los fármacos

Los fármacos oculares suelen administrarse por vía tópica como colirio o pomada. Si se necesita una concentración superior del principio activo en el interior del ojo, a veces se requiere una inyección local.

Los dispensadores de los colirios ayudan a instilar las gotas oculares de los frascos de plástico, sobre todo a las personas ancianas, con dificultades visuales, artrosis u otras limitaciones de tipo físico. Los dispensadores de los colirios deben utilizarse con frascos de plástico para su uso repetido por una misma persona.

COLIRIOS Y POMADAS OCULARES. En general, las gotas oculares se instilan en el saco conjuntival, bajando suavemente el párpado inferior y manteniendo el ojo cerrado durante el mayor tiempo posible después de aplicar la especialidad; basta con una gota. La pomada ocular se aplica de forma similar, en pequeña cantidad; la pomada se derrite enseguida y el párpado ayuda a esparcirla.

Si se utilizan dos especialidades diferentes de colirios oculares a la misma hora del día, puede ocurrir una dilución y desbordamiento si se aplican conjuntamente. Por eso, el paciente debe dejar un intervalo de 5 min, por lo menos, entre uno y otro.

Se pueden producir efectos sistémicos por absorción del fármaco desde la conjuntiva o la mucosa nasal a la circulación general ya que el exceso del fármaco drena a través de los conductos lacrimales.

Sobre advertencias relacionadas con los colirios oculares en las lentes de contacto, véase la sección 11.9.

LOCIONES OCULARES. Se trata de soluciones para irrigar el saco conjuntival que actúan mecánicamente lavando los irritantes o cuerpos extraños como medida de primeros auxilios. En general, se utiliza una solución estéril de cloruro sódico al 0,9 % (sección 11.8.1). En caso de urgencia, basta con agua limpia.

OTRAS ESPECIALIDADES. La inyección subconjuntival sirve para administrar fármacos antiinfecciosos, midriáticos o corticosteroides en patologías que no responden al tratamiento tópico. El fármaco difunde por la córnea y la esclerótica hacia las cámaras anterior y posterior y el humor vítreo. Sin embargo, como el volumen dosificado es limitado (de ordinario, no más de 1 ml), esta vía sólo resulta útil para los fármacos que se solubilizan sin problemas.

Los fármacos, como los antimicrobianos y los corticosteroides, se pueden administrar por vía sistémica para tratar las lesiones oculares.

CONSERVANTES Y SENSIBILIZANTES. La información sobre conservantes y sustancias identificadas como sensibilizantes de la piel (v. sección 13.1.3) se adjunta en las especialidades respectivas.

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